"Fue allá por el año 1967, recién llegada de Valencia a mi tierra, Villamanrique, donde duré poco tiempo.
Mi infancia fue un poco ajetreada pero tengo que decir que fue muy bonita, de lo que hoy ya no existe.
Por problemas de trabajo de mis padres, al poco tiempo marché otra vez con toda mi familia a una finca cerca de Torrenueva llamada Navalavaca...
Mi padre siempre ha sido un buen vaquero, pasando después a mayoral y no es porque fuera mi padre pero en su profesión era uno de los pocos vaqueros buenos que había. Contando con algunos vaqueros más, nos fuimos allí por esa profesión tan bonita. En esa finca, Navalavaca, así se llama todavía, estuve unos años maravillosos. Había unas 14 familias de trabajadores cada uno en su oficio. La finca era grande porque de ella dependían, de los mismos dueños, otras cortijadas. A 2 km. más o menos estaba la casa principal de los jefes llamados don José Lipperheide y Doña Liz, eran alemanes, ya fallecieron.
La casa principal, se llamaba "el Hotel", de donde tengo muy buenos recuerdos. Allí había una capilla donde hice mi primera comunión.
Todos los domingos teníamos misa, se desplazaba desde Torrenueva Don Andrés el cura conocido vulgarmente como "Berenjena", él no se enfadaba por el mote.
También recuerdo el Domingo de Pascua al salir de misa que para todos los niños nos escondían huevos de chocolate entre las marañas, de todos los tamaños, y nosotros teníamos que buscarlos y nos divertíamos mucho.
Otra anécdota que recuerdo muy bien fue cuando aprendimos a nadar, mi hermana y yo, pero lo importante no fue aprender sino cómo lo hicimos. Nos atábamos una cuerda a la cintura y yo me tiraba a la piscina y si me hundía mi hermana tiraba de mí y viceversa y así logramos aprender a nadar las dos. La piscina era redonda pero muy honda, unos 3 metros.
También fue allí donde aprendí a montar en bicicleta, que por cierto, la primera vez, desde el cortijo "el Hotel"que está en un alto y había una cuesta. Bajábamos también mi hermana y yo otra vez, que por cierto siempre éramos muy decididas con la bicicleta y no me pude hacer de ella y me tragué vulgarmente como se dice todas las marañas, gracias a Dios no me pasó nada solo arañazos de ahí me viene saber montar; todo lo que nos proponíamos lo conseguíamos.
Por otra parte también tengo que decir que teníamos colegio allí también y fuimos mientras hubo en la finca. También contábamos con el maestro ,como entonces lo llamábamos, ahora somos más finos y decimos profesor. Era Don José de Torrenueva, tambien conocido como "Machichaco". Cuando se fue marchando gente la cerraron, y entonces mi padre tenía una moto marca Bultaco, era grande y nos llevaba a otra finca llamada el Carrascalillo, que era también enorme, la habitaban muchas familias, y con su moto nos llevaba a mi hermana y mi hermano mayor y yo, los 4 con mi padre, habrá quien no lo crea pero fue así. Luego ya cuando mi hermano el pequeño empezó tambien a la escuela que ahora también dicen colegio, por entonces era escuela, mi hermana en la bicicleta llevaba a mi hermano mayor y yo al pequeño en la bicicleta, por esos caminos de Dios que eran unos 4 o 5 km y muy mal camino y alrededor vacas que aunque eran mansas causaban respeto para unos niños como éramos por aquellos entonces. Pasábamos por otra cortijada de la misma finca y allí vivía un matrimonio, que ese cortijo se llamaba Retamar. De esta pareja que éramos todos como familia, os diré que ella se llamaba Miguela y recuerdo perfectamente cómo fuimos todos los niños de las familias a coger a ese cortijo aceituna y las olivas estaban en un cerro y la señora Miguela nos animaba y voceaba diciéndonos: "Aceituneros del pío, pío, cuánta aceituna habéis cogío", y nosotros todos contestábamos: "Miguela, fanega y media y mucho frío". Y así pasábamos los días de aceituna.
Fuimos a la escuela pero no todo el curso, perdíamos mucha escuela por ayudar todos a nuestros mayores, pero sí que al final del curso nos examinábamos.
Otro recuerdo muy bonito de mis padres es el siguiente, mi padre por ser un buen vaquero enseñó a un cabestro muy bien, se llamaba Presidente y aún con su enfermedad eso no lo ha olvidado. Le pregunto y me contesta que se llamaba Presidente. Me dio alegría que el pobre lo recordara. Mi madre siempre colaborando en lo que podía como todas las mujeres allí, matanzas, haciendo "aloja" es decir, arrope, carne de membrillo, conserva de tomate, etc...
También recuerdo que mi madre criaba los gorrinos, que ahora que somos más finos decimos cerdos, y un día se le escapó uno y yo por ayudarle a meterlo en la zahurdilla que se decía, me caí y me rompí la "chequezuela", vamos la rodilla. Aún tengo la "resma", tuve que estar un mes en el sanatorio del Cristo ingresada en Valdepeñas. Entonces no estaba el hospital hecho y no existían las escayolas y me tuvieron tanto tiempo allí por eso. Cuando me dieron el alta me pusieron una venda de zinc, aún lo recuerdo para que se me curara, desde el tobillo hasta por encima de la rodilla.
Tengo que decir que tuve una bonita infancia, muy feliz , allí con mi familia. A pesar de no ir a la escuela todo el tiempo, por estar cuidando al niño de la maestra y otros ratos en la escuela, porque vivía allí en el Carrascalillo y lo llevaba todo a la vez.
Todo esto lo hacía con tan solo 9 años y 10 que tenía yo y estoy muy orgullosa de tener a mis padres desde entonces hasta hoy"
Es a ellos a los que dedico lo aquí escrito.
Francis.
Rosa muchísimas gracias por publicarme esta entrada como tú dices dedicada a mis padres, pero parte por ser tan buena redactora y darme está bonita idea, te doy las gracias mil gracias, amiga un fuerte abrazo y mucha salud para seguir escribiendo y poniendo estas maravillas un abrazo.
ResponderEliminarCuando abrí esta blog una de las motivaciones fue que aquí fuéseis dejando algo de vuestros recuerdos, aquellos que si nadie los escribe, se perderán sin remisión, tu acudiste a la llamada, por ello te doy las gracias. Mientras lo leía veía esa chispa en los ojos de tu padre cuando le pregunto por su vida de vaquero allá en el campo. Gracias a ti por emocionar y compartir tus caídas, tus hazañas y el cariño a los tuyos.
EliminarA los demás que han comentado te correspode a ti contestar, un abrazo amiga mía.
Otra vez mil gracias poco más que añadir para ti, ya nos conocemos y por supuesto que en todos los blogs de mis amigos,porque os considero a todos mis amigos unos conocidos y otros algún día espero conocernos, somos como familia un fuerte abrazo sabes cuánto te aprecio.
EliminarAmiga Francisca ¡Manda huevos!, perdona, pues no se me ha hecho un nudo en la garganta según iba leyendo, y casi un par de lagrimones… En fin, primero te diré: cuando nos conozcamos, me tienes que enseñar, si buenamente puede ser y con el permiso pertinente de tu “mario”, la "resma" que tienes en la "chequezuela", palabras estas que me han dejado “pasmao”, te las copio.
ResponderEliminarSegundo, a la tal Miguela, le pasa como a una abuela que hay en la pedanía del Campillo , que cuando pasamos en la "verea de abajo" con el hato en noviembre, nos canta: ¡Ya vienen los pastorcillos del nacimiento!, eso será porque se me nota a la legua de donde procedo.
Y en tercer lugar me tienes que explicar que son las “marañas”, pues yo conozco las “musarañas” ¿Son primas hermanas?
Bueno ya en serio, dejando claro que lo de la "resma" que tienes en la "chequezuela" es de verdad, nos sabes la alegría que me ha dado recorrer contigo tu niñez, y además, sabes lo que te digo, qué ya quisieran muchos “niñatos” y gente que solo le importa el “postureo” haber vivido esas experiencias
Un beso y gracias por compartirlas. Tu amigo Miguel.
Por ciento. A nuestra maestra Dña. Rosa no le hagas mucho caso con las comas, acentos, etc.… te lo digo por experiencia, te vuelve loca y además te regaña… Su “mario” un santo.
Mi querido amigo Miguel nunca mejor dicho, porque a los dos nos gusta contar historias reales,nunca se me olvidará esa palabra cuando dijo el médico a mi madre esta niña se ha partido la chequezuela, jaja y para mayor inri la resma es que como había alambreras para el ganado de esta que tiene pinchos cercando la finca, tuve tan buena suerte encima de rompermela,el alambre que se ve que había algún trozo en el suelo de clavarmelo por eso tengo la resma para que jamás se me olvide.
EliminarMiguel las marañas aquí en Castilla-La Mancha por lo menos que yo sepa las marañas son cómo Chaparro que no han llegado a crecer no sé si me explico, hay en Andalucía no sé cómo le dirán que tienen muchas hojas con pinchos y me puse como dicen en mi tierra como un santo Cristo,muchas gracias por tú comentario y por supuesto que tanto Rosa como Julián, son unas bellísimas personas y de los puntos y las comas ya la tengo a ella para que me lo corrija gracias Miguel un fuerte abrazo.
Se nota que esta entrada está hecha con mucho cariño por las dos partes y eso de desprende. Enhorabuena a ambas.
ResponderEliminarFranci, es una gran suerte que tengas a tus padres, pero mayor es la de ellos por tenerte.
Un fuerte abrazo
Gracias a ti Antonio, pues si es una suerte tener a mis padres y poderlos cuidar con mucho gusto y cariño, ellos nos han sabido educar y cuidar de pequeños y ahora nos toca a nosotros cuidar los a ellos, y sabes lo que yo os aprecio a vosotros, algo que tenía en común con tu padre el pobre, porque para mí siempre lo tendré presente, es que a él también le gustaba contar sus historias a su manera, siempre me encantó sus versos,muchas gracias por tu comentario un fuerte abrazo amigo.
EliminarNo sabía yo todo lo que me tenías oculto en tu niñez jajaja, muy bonita entrada un homenaje para tus padres se lo merecen, si sabía bastantes cosas de tu padres, y de tu padre lo buen profesional que ha sido en su trabajo, mi enhorabuena para mi mujer y enhorabuena para nuestra amiga Rosa que ha puesto su granito de arena y que sepas que te voy a llevar un día para recordar tus recuerdos de la niñez en esa finca, un fuerte abrazo para las dos me ha encantado.
ResponderEliminarY a ti a mi querido esposo que te voy a decir que ya no sepas después de llevar una vida juntos entre novios y casados desde los 17 años, aunque a veces siga dándote sorpresas y claro que sí me tienes que llevar a ver mis recuerdos de la niñez un fuerte abrazo.Juan Antonio valle García para quién no sepa cómo se llama mi esposo que se te pasó poner el nombre.
EliminarQue bonito volver al pasado y recordar tu infancia y ver como disfrutas cada palabra que escribes estoy orgullosa de ti y orgullosa de la familia que tengo os quiero😘
ResponderEliminarY a ti hija Mía, mi hija Lourdes valle García que tampoco pusiste el nombre, muchísimas gracias y queda todo dicho, la verdad que sí estoy muy orgullosa de ti y de toda la familia que tenemos, somos todos una piña aunque como siempre digo se nos fue el primer piñón, pero lo llevamos siempre en el corazón te quiero hija un fuerte abrazo.
EliminarCorrijo Lourdes valle Garrido tanto escribir me he equivocado en el apellido.
EliminarEspero que este tipo de testimonios perfilados de emociones y de verdad se sigan prodigando en tu blog para nutrir la memoria del Campo de Montiel, un tesoro de valor incalculable pero frágil debido a la edad de tantos recuerdos. Gracias por rescatarlos y devolverlos a la vida. Es un trabajo que te honra y que nos hace disfrutar. Agustín Blanco.
ResponderEliminarBuenas Agustín por suerte a ti también te conozco muchísimas gracias por tu comentario, siempre me ha gustado escribir y como tengo tan buena profesora pues me animado hacerlo un abrazo.
EliminarTodos tenemos nuestra máquina del tiempo particular, cuando la echamos hacia atrás, recuperamos los recuerdos, cuando lo hacemos hacia adelante,solo son sueños.
ResponderEliminarEn tu caso,has retrocedido y has recuperado esa parte tan bonita de la vida que es la infancia y has sabido transmitirla de tal forma,que hemos ido contigo al colegio en bici , y hemos vivido contigo esa vida bonita, bucólica y sencilla, que tan bien describes.
Enhorabuena, me ha encantado!.
Muchas gracias por tus comentario Víctar yo te conozco así,como una buena vecina que hemos sido siempre cuando hemos estado allí con mis padres yo recordando a los tuyos, pues claro que sí porque más o menos hemos recordado nuestra infancia nuestra niñez y todo eso lo tenemos ahí como un libro muchas gracias un abrazo.
EliminarEnhorabuena Francis x este relato, es tu pasado visto desde la madurez y el amor a tu familia de la cual formo parte...me enorgullece que hayas sabido plasmar tan bien tu niñez y la unión que no debería faltar en ninguna casa... los buenos momentos merecen la pena inmortalizarlos.
ResponderEliminarA mi cuñada Ana Mari que te voy a decir ya me conoces, lo que hago siempre lo hago de corazón, tú ya llevas unos cuantos años en la familia y sabes lo que han sido mis padres para todos nosotros se lo merecen,un fuerte abrazo Ana.
EliminarEsta entrada ha supuesto una gran sorpresa, porque nos narra las vivencias de una niña, Paqui Garrido, la cual, ya de adulta, las recuerda con sencillez y emoción, acercándonos al mismo tiempo a una pequeña parte de nuestra intrahistoria (que diría Unamuno), tan importante como la historia. En este blog, donde el Campo de Montiel es totalmente protagonista, ha sido un gran acierto que Paqui, haya decidido contarnos ese retazo de su vida y de su infancia, tan llena de recuerdos, marcados como no, por sus padres y demás familia. Paqui, mi más sincera enhorabuena por esta entrada, emotiva y real, a la vez que entrañable. Un fuerte abrazo, y también enhorabuena a Rosa, por este espacio donde cada día se escribe un pedazo de la historia de todos y cada uno de los pueblos que componen el Campo de Montiel.
ResponderEliminarPues sí Juan Basilio muchas gracias por tu comentario, yo lo he hecho con humildad a mi manera de lo que yo sé no soy como vosotros,que sois profesionales pero por lo menos lo he hecho con todo el cariño del mundo para todos vosotros y para toda mi familia a la que tanto adoro y por supuesto gracias a nuestra amiga Rosa porque sin este blog del campo de Montiel no podría haberlo hecho un fuerte abrazo.
EliminarFrancis, no conocía yo esta faceta tuya de escritora y me ha sorprendido gratamente. Unas historias sencillas y entrañables que a todos los que ya tenemos un pasado nos llega al corazón porque de alguna manera todos nos vemos reflejados en ellas.
ResponderEliminarMuchas gracias por compartirlas.
Muchas gracias por tu comentario, aunque ahora mismo no sé quién eres, pero de todo corazón lo he hecho para que lo veáis claro que sí todos hemos pasado la niñez a nuestra manera un abrazo.
ResponderEliminarPerdóname Ana 🙏🙏🙏 después de mandarte el comentario me vino a la mente que eras la prima, se lo dije a tú primo Juan Antonio, es tu prima Ana de Montiel, que me dijo que había mandado un comentario jaja,pero como siempre Ana Ana Ana yo no sabía que eras Anabel.
EliminarTu tío Pedro también me escribió pero dice que no le dejaba mandarle el comentario, digo no te preocupes me lo puso por privado, digo tú sigue escribiendo que también es muy bonito todo lo que escribes también lo sigo.
Bueno Ana lo dicho perdóname un fuerte abrazo, me alegro que te haya gustado
Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces, y sé que mientras escribías has soñado, has sonreído y has vuelto a revivir una de las etapas más bonitas de la vida, nuestra infancia, esa que a muchos no nos importaría volver atrás.Ojala las nuevas generaciones vieran dónde está la clave de la felicidad, en ese viaje en moto con tu padre o en un día de aceituna con la familia. Precioso relato, enhorabuena
ResponderEliminarMuchas gracias sobri, sabía que te iba a gustar y más como también están mis herman@s los abuelos, pues si te doy la razón que por un lado ojalá que pudieramos retroceder el tiempo, pero la vida sigue hay que seguir adelante es un orgullo tenerte como te tengo, eres una profesional como la copa de un pino ya sabes que eras el orgullo para tu padre, un abrazo muy fuerte.
EliminarFranci muy bonito contar lo de tu infancia un poquito de ella todos tenemos nuestra infancia en nuestras memorias, un bonito detalle tus padres y también tengo que decir que los tenéis muy bien cuidados todos un abrazo.
ResponderEliminarHola Pepa porque para mí siempre serás Pepa porque así te conocí, muchísimas gracias por tu comentario y por el de mis padres, es lo que toca antes lo hicieron ellos por nosotros,que tú también tienes un gran corazón un abrazo.
EliminarHola Franci!Me ha sorprendido bastante, leer este relato de tu niñez.Algo de tu historia ya sabía , porque para eso somos cuñadas hace ya más de 40 años,y en algunas ocasiones has comentado momentos de los que viviste en tu infancia.Me alegra ver que con una vida tan sencilla y simple,te llenaba de felicidad.Antes teniendo tan poco,teníamos todo lo que necesitábamos para ser felices.Veo,sé y doy por hecho,lo que tú valoras y aprecias a tu familia y sobre todo a tus padres.Y a la vista está...Te ánimo a que sigas escribiendo , que de poco se va a mucho.Un beso.
ResponderEliminarBueno Paqui como tú bien dices pues sí llevamos ya para ser exacto 42 años juntas, y que sean muchos más mientras que vivamos...Muchas gracias por tu comentario, y me alegro mucho que te haya gustado que si es verdad que sabe muchas cosas porque yo las he contado, de mis padres pues que te voy a decir que tú no sepas lo mismo hacemos con tu madre mientras viva antes lo hicieron ellos con nosotros,un fuerte abrazo.
EliminarBonito homenaje hacia tus padres que por suerte yo también los conozco y se lo maravillos que son.que bonitos recuerdos Franci y cuánto amor desprendes en cada palabra me a encantado.sige disfrutando de ellos es un regaló de Dios tenerlos todavía y vosotr@s siempre siempre hay al pié del cañón.un fuerte abrazo amiga.
ResponderEliminarMuchas gracias Nober, me alegro que te haya gustado, si algún día yo escribiera mis memorias para mí...Jamás me olvidaría de tus padres sobre todo tu madre,por ser una persona tan especial y buena persona,como fue para todo el pueblo con sus rezos, y encima ser hermana de leche de mi padre qué tantas veces lo comentábamos un fuerte abrazo amiga.
Eliminarme ha encantado tu entrada muy entrañable y llena de sentimiento en honor a tus padres enhorabuena un abrazo y al ciclista tambien jajaja
ResponderEliminarHola Miguel me imagino que eres nuestro Miguel Felguera, mi entrañable fotógrafo jaja muchas gracias por leerlo y que te haya gustado, que tú también si yo algún día escribiera mis memorias...tengo parte de ti para escribir también y lo sabes por la amistad que nos unió un día y todavía nos sigue uniendo, y el ciclista dice que sigue con su bici un abrazo de nuestra parte de los dos.
EliminarPrecioso texto Francis! Leyendo el relato me has hecho recordar momentos de mi infancia. Que bonito viaje al pasado has creado. Enhorabuena!
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario y me alegro que te haya hecho recordar esos momentos de tu infancia como todo el mundo tenemos la infancia,aunque unos mejores que otros.
EliminarPerdona no sé si eres Antonia creo que sí,me gustaría que me lo dijeras,como no pone el nombre algunos sé quién sois pero este lo dudo, por eso te pregunto,pero sé que el que sea hola que sea lo ha hecho desde el corazón un fuerte abrazo.
Soy Paqui, tu vecina
EliminarPerdona Paqui es que como no pone el nombre,calla que me dejo la mejor mula sin manta como se suele decir, ya me extrañaba a mí que no hubieras escrito pues te había echado de menos, pensaba que era Antonia nuestra amiga la hermana de Nober, pues me alegro que te haya gustado y perdóname a ver si podemos vernos pronto un fuerte abrazo amiga.
EliminarMuy bonito Franci no conocía yo tu faceta de escritora,me a sorprendido gratamente espero que este sea el primero de muchos relatos que tienes por escribir, gracias por compartirlo con nosotros y lo más importante a quien se lo dedicas .
ResponderEliminarPD:yo también e ido 4 en una moto y lo volvería a repetir algún día te lo contare.
Un abrazo fuerte
Muchas gracias Vero por comentarme, ya tenemos algo en común haber montado cuatro en moto, la verdad que sí, que se lo tengo que agradecer a una amiga muy especial por animarme, no sabía yo que iba a tener tanto éxito, muchísimas gracias Vero y un fuerte abrazo.
ResponderEliminarVaya, parece que llego un poco tarde pero como suele decirse, -mas vale tarde...-
ResponderEliminarFranci no tenía ni idea de esta faceta tuya de escritora, y la verdad es que me ha gustado tu relato. Me ha gustado por varios motivos:
El primer recuerdo que tengo de ti no sé si se corresponde realmente con la cronología de los hechos pero es de una chiquilla nueva que llegó un día a la clase de doña Juana, debió ser en sexto o séptimo curso de la EGB, es agradable saber que tus años anteriores están llenos de tan buenos recuerdos.
Ese ejercicio de recordar expresiones de entonces y compararlas con el modelo decir de ahora, también me gusta.
Por último me gustaría que ya que has dado el paso, continúes escribiendo y compartiendo recuerdos, que hay cosas que se quedan un poco en el aire: Hablas de D. Jose el maestro, pero también mencionas al hijo de la maestra....?
!Ya tienes por donde seguir escribiendo!
Y cuando publiques, házmelo saber. Gracias de antemano.
Muchísimas gracias Doña Casi, muy agradable su comentario, si fue séptimo con Doña Juana,Doña Julia y con usted me acuerdo perfectamente, que por cierto no lo termine en villamanrique porque me marche otra vez allí, mi vida es que fue ajetreada tendría para escribir un libro para poderlo explicar estuvimos unos años nos vinimos al pueblo y al año nos volvimos a ir sin terminar el curso, tiene usted muy buena memoria no se ha equivocado no.... muchísimas gracias un abrazo.
ResponderEliminarBueno pues nada Bienve perdona por haberte equivocado con otra persona es loprimero que quiero decirte,lo segundo pues sí por suerte desde muy niños nos conocimos y seguimos siendo amigos y lo espero que sea para toda la vida, compartí séptimo contigo que por cierto a medio curso me tuve que volver a marchar, me alegro que te haya gustado muchísimas gracias por tus comentario, lo mismo digo que sigas escribiendo y publiques que lo haces muy bien, con tus sonetos y tus poemas que en estos tiempos que corren biene muy bien la lectura ya sabes a la próxima vez que comentes pon tu nombre jaja un abrazo Bienve.
ResponderEliminarSoy pepe lipperheide nieto de José lipperheide y todo lo que cuentas de las vivencias de navalavaca las recuerdo como si pasara ayer mismo , siempre íbamos con muchísimas ganas e ilusión , me acuerdo de Emilio que cuidaba la finca y tenía un sobrino mayor que yo emiliete y tb me acuerdo del chiriví, donde había un palomar, y como no me voy acordar de don Andrés , en esa capilla le queme sin querer con una vela a mi prima el pelo en una celebración, quiero pasarme esta semana santa y lo quiero hacer en bici y bajar desde el norte hasta allí , tantos recuerdos, pantano , el monte cabeza de buey , el matamulas, el cine en torre nueva al aire libre, muchas cosas, un abrazo muy fuerte
EliminarHola Francisca,
ResponderEliminarSoy Jose Landin nieto de Jose Lipperheide del que tu mencionas en el texto, yo jamas conocí la finca, pero indagando he encontrado tu relato, en el cual haces mención a muchas cosas que salen en las anécdotas que cuentan mis tíos y mi madre en las largas sobremesas de las reuniones familiares, la piscina redonda y profunda donde al igual que tu mi madre prendió a nadar , el conejito de pascua, la capilla... Ojalá algún día conocer la finca de la que tanto tu como mis tíos y madre habéis disfrutado tanto y tan buenos recuerdos tenéis!
Un saludo José
Buenas noches en primer lugar quería darle las gracias José por su bonito comentario, la ilusión que me ha hecho de que un nieto de don José me haya comentado, me gustaría preguntar tantas cosas tengo tantos recuerdos y todos bonitos de esa finca recuerdo a tu abuelo como si fuera hoy un buena persona campechano,quería preguntarle su madre cómo se llama, porque si no me equivoco eran dos hermanas y hermanos estaba la señorita list, también recuerdo a Jaime, etc, bueno no quiero extenderme más si algún día viniera por aquí yo por supuesto que estaría encantada de saludarlo no me importaría de ir a la finca y recordar toda mi infancia de hecho tengo propuesto de ir y no voy a tardar mucho, ya lo tengo hablado, porque ahora es una finca privada hay que pedir permiso no como cuando era de tu abuelo, ahora con tantas leyes como hay pero ya cuando yo pueda voy a ir, un saludo para toda la familia y muchísimas gracias.
ResponderEliminarSoy pepe lipperheide nieto de José lipperheide que fue dueño de la finca y yo tengo un montón de buenos recuerdos de mi infancia en los veranos y semana santa y todo lo que cuentas me acuerdo de todo , gracias por esta publicación, un abrazo enorme
ResponderEliminarBuenos días, le agradezco mucho su comentario en mi blog. En cuanto pueda contactar con Francis y Juan Antonio les pediré le respondan. Ellos aceptaron en su día enviarme sus recuerdos en esta preciosa finca. Comentarios como el suyo permiten que este blog se enriquezca, los recuerdos han de dejarse por escrito para no perderse jamás. Un saludo.
EliminarQue rápido en contestar , yo soy pepe y mi abuelo era José lipperheide dueño antigua de la finca y sus hijos eran José Antonio mi padre ya fallecido, Cristina casada con Jaime los 2 fallecidos , mi tía lis también falleció casada con paco tb falleció y solo queda la pequeña que apenas iba a la finca se llamaba Mónica, yo estuve yendo desde los 4 años hasta los 13 años , lo que llaman el hotel ahí estábamos e íbamos andando a 2 km a lo que llamábamos casa de labor y tb al chiriví aún más lejos que había 2 casitas , y un palomar y el encargado de todo en aquel momento era un tal Emilio de valencia que su sobrino emiliete poco mayor que yo , me hice amigos de el , y cerca del pantano estába un gallinero , bordeando cerca un lago y al fondo monte cabeza de buey y por otro lado el matamulas , mi abuelo nos hizo una casita para pasar el tiempo y unos columpios y la finca funcionaba con un motor para suministro de electricidad y la parte más bonita era patio interior , capilla y terraza de la casa , estuvo trabajando un tal segundo , muy buenas historias y no se me olvida el padre Andrés, bajito y calvo y por supuesto el conejito de pascua que supuestamente traía huevos de chocolate de todos los tamaños , y yo ya tengo casi 57 años y este año intentaré bajar hasta Écija desde el norte de Bilbao para visitar Écija donde me case , e iré en bici y me quisiera pasar por torrenueva y la finca , ya os contaré el pequeño periplo para esta semana santa, a ver si puedo hablar con francisca , muchas gracias por todo y un abrazo muy fuerte
ResponderEliminarBuenas noches José me he vuelto a llevar otra sorpresa al decirme mi amiga Rosa que tenía otro comentario de usted, después de escribir este relato ya hace un poquito tiempo me ha dado mucha alegría, todo lo que comenta es lo mismo que yo recuerdo yo soy un poquito mayor que usted, qué pena que ya estén todos muertos pero claro es que ya han pasado unos cuantos años si mi padre estuviera bien seguro que le daba alegría de saber que hemos contactado con un nieto de don José, mi madre también está fallecida pero mi padre es que tiene Alzheimer a veces le comento algo de allí de la finca y si se acuerda pero no le alcanza su memoria por su enfermedad, me comenta que quiere bajar desde el norte a Écija que fue donde se casó, pues si se pasa por torrenueva y por fuera de la finca, la finca es más difícil porque ahora es privada los tiempos han cambiado hay que con tiempo pedir permiso para poder pasar dentro de ella, el hotel me comentaron que lo hicieron nuevo que es lo que usted recordará más, dejaron algo de lo de antes incluso la piscina, bueno ya no me alargo más a ver si pudiéramos contactar para vernos y conocernos y recordar todas estas cosas de nuestra infancia, ya le ha mandado Rosa mi correo estaremos en contacto un abrazo.
EliminarRosa a ver si francis me puede pasar su email o le doy el mio y que me escriba, muchas gracias por todo
ResponderEliminarMe lo acaba de pasar Francis, es el siguiente: franciscagarrido.1961@gmail.com
EliminarGracias a usted. Qué tenga un buen viaje, una maravillosa aventura partir de Bilbao hacia Écija. Un saludo
Gracias Rosa por todo, gracias a tu blog he podido contactar con personas de mi infancia y contar algo de ella,un abrazo.
EliminarNo me cansaré de daros las gracias a todos los que habéis aportado vuestras vivencias, así nunca serán olvidadas, merecen su reconocimiento. Gracias de corazón, un abrazo.
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