"Ni el pasado ha muerto
ni está el mañana,
ni el ayer escrito"
Antonio Machado.
Me preguntaron un día cómo llegar a la Cueva de la Mora y lo más sencillo para mí fue el volver a ella para desentrañar los caminos que nos llevan a este excepcional paraje, de ahí que les deje hoy cómo acceder a este recóndito "pasaje histórico", y digo recóndito porque nada nos indica su situación, volvemos a encontrarnos en la tesitura de que llegar a él, como a otros tantos lugares, acabe siendo un alarde de casualidades. En otra entrada les explicaré cómo accedí a la Cueva de los Toriles, también en Infantes.
Y todo esto no ocurriría si una servidora hiciera uso de los medios digitales, pero sigo siendo muy tradicional en lo referente a los senderos y me da por pensar que por fin algo va a estar bien señalizado y que se accederá a enclaves históricos sin dificultad.
Viniendo de Almedina en dirección a Alcubillas, nos encontraremos, antes de la rotonda, con una calle a la izquierda que lleva el nombre de Camino de Jesús en Pie, será nuestro inicio, hay donde aparcar.
Tras las señales veremos un cartel:
"Camino del Becerril.
10 km.
Lugares de interés: Ermita de Jesús en Pie. Siglo XVI"
Infantes cuenta con varias ermitas:
San Sebastián, Cristo de Jamila, San Miguel, San Antón, el Calvario, Jesús en Pie y el santuario de la Virgen de la Antigua. Su excepcional patrimonio religioso queda completado con numerosas iglesias.
En el interesante trabajo, léanlo por favor, de José Javier Barranquero acerca de la visita de la Orden de Santiago del año 1719, nos indica que las ermitas eran las siguientes:
San Cristóbal, San Juan Bautista, San Lucas, San Sebastián, la de Jesús Sentado y la de Santo Tomás de Villanueva, solo esta última estaba en el casco urbano.
Estos datos nos aportan que la advocación de la ermita que vamos a ver en nuestro camino de ahora pasa de ser de "Jesús Sentado" a "Jesús en Pie". Además de que San Cristóbal ocupó el cerro de la Mora que seguidamente veremos.
"La ermita de Jesús Sentado se localizaba a unas cincuenta varas"por baxo de la de San Christobal", ermita que a su vez se levantaba a un cuarto de legua de la localidad "por baxo de la fuente de la moraleja" El edificio se construyó en 1700 y fue costeado por don Francisco Quijano y Ceballos, caballero de la Orden de Santiago que fue comendador de Ocaña y gobernador del Campo de Montiel, aunque también se emplearon las limosnas que recogió este personaje entre los vecinos de la localidad.
Don Francisco dejó constancia de su labor de mecenazgo colocando su escudo de armas y una inscripción alusiva a la construcción de la ermita en dos zonas del edificio, concretamente en el anillo de la cúpula y sobre la puerta de entrada. La inscripción, que se ha reproducido en varias ocasiones con algún pequeño error, afirmaba que "Estta ermita de Jhesus sentado hizo a su costa y devozion el señor don Francisco Quixano y Zevallos comendador de Ocaña en la Horden de Santiago siendo governador y capitan a guerra desta villa y parttido del Campo de Montiel por su magestad año de mill y settezientos"; mientras que el escudo poseía dos cuarteles "el uno canpo azul y en el otro de unas bandas de plata en canpo azul y a los lados de dicho escudo dos leones y porzima un morrion"...
Seguimos nuestro camino, en esta primera parada, habremos aprendido bastante sobre esta ermita.
Justo al llegar a este primer cruce de caminos me encuentro que nada hay indicado acerca del paraje de la Mora. Tras indagar en cada uno de ellos finalmente me decanto por el de la derecha.
Paso por delante de un cortijo.
"El mundo está lleno de cosas obvias que nadie observa por casualidad"
Conan Doyle.
Otro cruce de caminos. Esta vez bien detallado.
Camino de Valosolmos.
7,6 km.
Lugares de interés:
-Pozos Nuevos. 1 km.
-Caseta del Diablo. 1,3 km. Izq.
-Cueva de la Mora.
-Lavaderos.
-Chozo Muedas. 5 km. Izq.
-Chozo Calceto. 5,5 km. Dcha.
-Chozo Orujo. 6 km. Izq.
Y ahora dejaré este histórico camino de Valosolmos para desviarme a la izquierda.


