Cada cierto tiempo me acerco por Santa Cruz. A diferencia de antaño, cuando lo hacía caminando, verificando cada uno de sus senderos, "versificándolos", porque a mí me sugiere este pueblo una égloga pastoril. Y porque Santacrucico ha sido desde siempre un pueblo caminero.
Desde el Monte Santo, su enclave mágico, podemos admirar una estampa idílica, el pueblo en las alturas y en sus faldas esa fuente con dos enormes pilones, que parece recoger las límpidas emanaciones que surgen del cerro. Y entre ambos montículos, un paseo magnífico, irrepetible, donde nogales aguardan lo mismo al pastor que al hortelano. Hasta el cementerio, un ejército de plátanos de sombra, altivos, beben del Origón , y casi acarician al cielo. Con un desvío hacia los sauces que besan al arroyo y otro, más adelante, que asciende al Monte Santo.
Pero hoy nos vamos a distribuir por las calles del pueblo. A veces diciembre nos deja engañados y nos regala tardes-noches donde la temperatura se vuelve suave y nos empuja a callejear.
Monte Santo.
Una larga mirada hacia su Monte Santo. Recordemos lo escrito por Hervás en su Diccionario (1899)
"...Media legua al O. de Santa Cruz se halla este cerro, en el cual abundan los restos de edificación romana y de una antigua ermita. Entre sus ruinas se han hallado sepulcros con inscripciones, vasos sepulcrales lacrados y sellados, mosaicos, monedas,etc., todo lo destruyeron manos ignaras de su valor é importancia. Este sitio se conoció en la Edad Media por Monte de los Santos y Monte santo, aludiendo indudablemente á haber sido el enterramiento de los obispos mentesanos. Templo gentilicio en la época romana, purificado después y convertido en iglesia cristiana al abandonar este país el paganismo, los prelados de Mentesa le eligieron para su sepultura..."
Pero hoy hemos recalado en Santa Cruz a través de un plano, qué seríamos sin ellos. Gracias a estos incomparables trabajos podemos indagar en su trazado allá por el 1885.
Las calles de antes:
-De las Heras, de la Posada, del Pocico, de Martín y de la Plaza, de Belén, del Borrego, Iglesia, Horno, de la Veleta, del Rey.
-Callejón de las Heras. Y junto a él:
Una plaza (la Mayor) y la de la iglesia.
La calle de la Posada se llama ahora Alta.
Las Eras se mantiene, como Borrego, Herrén, Pocico, Horno, Veleta e Iglesia
La actual Cervantes era la de Martín.
Y la del Rey es hoy Nueva.
Me encanta tu capacidad de trasladarnos a tantos rincones, paisajes y recuerdos de un pasado que parece haberse detenido en estos parajes del Campo de Montiel. Tienes ese don, el de apreciar lo sencillo, lo humilde, lo virginal de cada espacio y regalarlo a los demás, porque sí, porque en ello está tu ser. Un saludo. Agustín Blanco.
ResponderEliminarGracias por tus palabras. Observar y caminar es parte de mi oficio. Saludos.
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