sábado, 12 de diciembre de 2020

EN RUTA HACIA EL OLVIDADO PUENTE DE VANDELVIRA. ALBALADEJO

 


Hoy nos vamos de ruta con el objetivo de encontrar un puente que hace de término entre dos provincias, mejor dicho, es el río que lo acompaña, que lame sus sillares, el que las separa. Nos hallamos ante un puente con un extraordinario efecto de incantación, el protagonista del texto que viene a continuación tiene la particularidad de llevar el "sello" del gran Andrés de Vandelvira. 

Llegar hasta él fue andanza, agradable, de dos días entre la aventura y la búsqueda de saber. A mí se me encoge el corazón cuando la empresa merece mucho más que un camino, quizás parezca exagerada, pero me entenderíais si en lugar de mi asombro el vuestro ocupara mi puesto.

Pero detengámonos primero en el río, pues sin él no habría puente.

¿Dónde nace el Guadalmena? En el paraje de los Batanes de Alcaraz. Irá recogiendo las aguas de diversos afluentes y más adelante, a donde iremos hoy, hará de línea divisoria entre Ciudad Real y Jaén. Por tanto es esta una ruta que iniciaremos en Albaladejo, en su ermita de San Cristóbal, y concluirá en mi provincia.

¿El lugar? Nuesto/a puente se halla en el Cuarto de la Puente.

A continuación el camino, difícil de seguir, solo fue posible gracias, aunque en realidad sea una desgracia, a que el río estaba muy afectado por la sequía.

Así que "Hic et nunc" (aquí y ahora) la senda está abierta.


Será un trayecto inusual porque caminar por el lecho de un río tiene más de atropello que de encanto.


Si alguna vez habéis caminado por un cauce seco podréis entender lo frágil, lo penoso que trasciende este bajo nuestros pies, esa inestabilidad es impropia de los ríos y de nuestro andar.


No fue fácil pero cuando alcanzamos a ver los exiguos restos de tu escaso caudal dudábamos de si un río puede perder tan drásticamente su cualidad. Pero detengámonos en tu historia.

Busco datos sobre ti, Guadalmena, sigo en ello, y me voy a las Relaciones Topográficas de Felipe II, concretamente a las respuestas de Montiel:

"22. En cuanto a los veinte y dos capítulos dijeron que en el dicho río de Guadalmena hay los molinos siguientes: encima de la puente el Albarda que dicen hay un molino de dos piedras que es de Francisco de Segura, vecino de la villa del Almedina, y bajo del dicho molino, hacia do corre el agua del dicho río, hay un puente que llaman la puente Nueva de Guadalmena, que es servidumbre de este Campo de Montiel y valle de Segura, y bajo de la dicha puente hay un molino de una piedra que es de Juan Rodríguez, vecino de Beas, y más bajo del molino susodicho..."

Veréis, con el tiempo, que todos estos interesantes datos darán su fruto, serán el germen de otras entradas, insisto en que del pasado podemos aprender a hacernos preguntas. 

Otra valiosa aportación:

"El río Guadalmena, actualmente, toma su nombre por vez primera en un puente que cruza la llamada carretera de Jaén, a unos kms. de Alcaraz, camino de Reolid y Villapalacios, justo en el lugar donde se unen los dos cursos, el procedente del Horcajo-que viene por el valle-con el río de Alcaraz (que entra por la margen izquierda), río que, a su vez, recibe su nombre en Los Batanes, donde se forma con los ríos-arroyos de El Escorial y de La Mesta. Así pues, la cabecera estaría en una nava o dolina por encima del Horcajo, comenzando a desaguar paralelo a la carretera nacional, después recibe las aguas de los arroyos del Piojo y de Peñascosa (por la izquierda) y de Povedilla (por la derecha) y, cuando se le une el de Alcaraz (procedente de la Molata de Los Batanes), en el puente citado al principio, es cuando ya se considera el topónimo Guadalmena. Después recibe las aguas de los arroyos-ríos de Salobre (desde Zapateros), Angorrillas (Vianos), de La Mesta (Villapalacios, no confundir con el de La Mesta de Alcaraz) y, finalmente, Turruchel (Bienservida, antes río del Nacimiento) desde donde sale de la provincia a unos pocos kms. de la ermita del mismo nombre)

Angel Ñacle, autor, entre otros muchos títulos, de "Ríos de Albacete"


Muy cerca ya de la puente, me encuentro con restos que no sé interpretar pero...


No puedo explicar el efecto que me produjo verte, no sabría decirlo, es necesario estar aquí, es necesario admirar la obra de Vandelvira y es fundamental considerar que en medio de un lugar remoto, sin señalizar, como tantas otras maravillas ¿quién espera encontrarse contigo?

Como es habitual en este blog, doy paso a lo escrito por un autor de nuestro Campo, Juan Carlos Gómez Macías y lo que detalla en su libro "Los topónimos de Albaladejo" sobre esta "puente nueva" como siempre será conocido.

Acerquémonos mucho más y... Carpe diem (aprovecha el momento).


"En unos territorios muy vinculados a nuestra localidad (Albaladejo), aunque no pertenezcan a su término municipal se encuentra un puente antiguo y llamativo del que conocíamos pocas cosas. En la actualidad, el puente está situado dentro del término de la villa de Siles, en la provincia de Jaén y una de las villas que formaban el Común de Segura. Se trataba pues del único puente entre Segura y Montiel.


Sobre el único río importante en esos parajes, es decir, el río Guadalmena que sirve de lindero entre las provincias de Ciudad Real y Jaén, igual que sirvió de lindero entre los antiguos Comunes de Montiel y Segura. El puente no está lejos del puente moderno por el que cruza la carretera desde Albaladejo hasta la Nacional 322 Córdoba-Valencia. 


Es un puente bastante hermoso con dos ojos desiguales, el mayor roto y el menor intacto, configurado en lomo de asno.

 


El ojo menor tiene una luz aproximada de 5,40 metros. La anchura de la calzada es de 2,86 metros y los sillares, de arenisca roja, miden 0,97 m. de longitud por 0,25 de ancho. El ojo está reforzado de un modo disforme, en la margen derecha, aguas arriba, cuenta con un contrafuerte cilíndrico de sillar de buena factura, mientras en la margen izquierda, aguas abajo, esa función la realiza otro contrafuerte de factura cuadrangular, de mampostería poco elegante, ordenado en varios niveles que reducen su volumen progresivamente en mesetas sucesivas. 



Existe un documento que constata que las areniscas o piedras para construir el puente fueron extraídas y trasladadas de las canteras que hay entre Albaladejo y Terrinches. La rotura del ojo más grande quizá se deba a una voladura efectuada para dificultar el tránsito de las tropas francesas. Río abajo, en la orilla derecha se sitúan las ruinas de un molino, que se conoce como el molino de Rajamantas.


En las "Relaciones de Felipe II", publicadas por Villegas Díaz y García Serrano, de Villamanrique, hay datos sobre este puente. En este texto de las Relaciones que es del año 1575, dice que fue construido aproximadamente hacia 1572, se hizo en sustitución de otro "muy principal" que llevó el río y como muchas personas y cabalgaduras perecían en el dicho río y los ganados no podían pasar de una parte a la otra en tiempo de invierno, se hizo una puente a costa de los pueblos y villas del Campo de Montiel y villa de Segura en "el paso de ambos partidos que lo sorbió el río...tiene dos ojos, uno de los cuales es tan grande como el de la puente de Alcántara de Toledo (dato algo exagerado), en poco más de tres años. Siendo gobernador del Campo de Montiel, Gómez Velázquez, con gasto de catorce mil ducados, a pesar de tener los materiales a pie de obra, pero es obra excelente y notable, muy hermosa y de muy grande aprovechamiento". 


Ignoramos cuál fue el sistema de financiación, aunque el texto sugiere que fuese entre los Comunes de Segura y Montiel, que eran los principales beneficiados. Estos Comunes integran en la actualidad los partidos antiguos de Segura, luego Orcera, y Montiel, luego Villanueva de los Infantes.


Este puente resulta sorprendente porque está fuera de las vías que se han indicado como comunicacion entre el valle del Guadalquivir y la Meseta. Tiene como detalle curioso un doble juego de dovelas sobre el ojo menor, talladas en diferentes tipos de piedra, lo cual produce la impresión de que se repitió en épocas diferentes para reforzar la estructura primitiva que probablemente se salvó de la ruina del puente antiguo "que sorbió el río". Como dicen las Relaciones y la reconstrucción indica que la ruta era practicada y valorada como importante.


Según un mapa militar fechado en Segura a 5 de junio de 1809, en esa fecha estaba intacto y defendido por una avanzada de cien hombres, del regimiento de Almansa y paisanaje de los pueblos de la Sierra, que formaba parte del esquema de defensa del ejército español, en su ala derecha mandado por el general Grimarest, frente a los francesas de Soult. 


Fotografía cedida por Carlos Javier Garrido, autor del blog:

"Historia local y social"



El sistema defensivo estaba articulado con el cuartel general de la vanguardia del Ejército del centro, mandada por el general Grimarest, situada en Villamanrique y el campamento de dicha vanguardia en un punto llamado la Venta Nueva, sobre el camino de Valencia a Andalucía, con una avanzada sobre un cerro cercano, próximo a Montizón, a la altura de Venta de los Santos, en el camino a Villamanrique, desde la población de Montizón. En sucesivas escaramuzas debió dinamitarse dicho puente.


El puente parece que fue un proyecto del propio Andrés de Vandelvira, natural de Alcaraz que trabajaba por este Campo de Montiel, y que se casó con una hija de Francisco de Luna, un importante arquitecto de la época, natural de Infantes y al que debemos varias construcciones en los pueblos de la zona.


Según las investigaciones de Enrique Herrera y Juan Zapata publicadas en un artículo de un congreso sobre Vandelvira del Instituto de Estudios Albacetenses,  podría tratarse de una de las primera obras de ingeniería de Vandelvira, documentadas hasta el momento.


A través de ellos conocemos muchos datos. Llegaron a ellos gracias a documentación judicial emanada de un pleito entre el Común de Segura de la Sierra con el del Campo de Montiel, que surge por el reparto de dinero para sufragar los gastos de la construcción del puente. Estos documentos contienen una rica y detallada información sobre el transcurso de la obra, y en ellos se menciona la intervención de Andrés de Vandelvira como arquitecto que elaboró sendas trazas en los años 1555 y 1565.


Disponemos de noticias que nos informan que el 15 de octubre de 1471 el maestre de Santiago, D. Rodrigo Manrique, eximió a los pueblos de Segura, Campo de Montiel y villas del Condado de Paredes, del pago de portazgo, pontaje y cualquier otro tributo por haber contribuido a la construcción de un puente sobre el río Guadalmena. Sabemos de la existencia de un puente en esta parte del río en la década de 1530, mandado construir por el mariscal Cristóbal López de Aguilera, gobernador del Partido de Montiel, y que aún no se había concluido en el año 1536.  



Se trataba de un puente de tres arcos apoyado en dos pilares sobre el cauce del río, que pronto sufrió problemas en su estructura. Uno de estos pilares no estaba correctamente cimentado y además, se había retirado el armazón de madera antes de que fraguara, con el consiguiente deterioro y ruina.



Estos problemas estructurales y varias riadas hicieron que se recurriera este mismo año a Andrés de Vandelvira, considerado el mejor arquitecto de la zona,"...maestro de canteria e hombre muy esperto en el arte que es la persona que mas nombre tiene en toda esta tierra..." El 23 de septiembre de 1555 se pagaron a Vandelvira 16 ducados por visitarlo junto con Pedro de Mújica, también cantero.



Al final, decidió construir el puente en el mismo sitio del anterior, aunque Vandelvira introdujo importantes novedades en el nuevo diseño. Los motivos por los que se mantuvo la ubicación fueron sobre todo de carácter económico.


El 29 de abril de 1565 la factura de la obra nueva se remataba por valor de 1.550 ducados en Juan de Cerecedo, cantero vecino de Almedina, a quien también se adjudicó el 6 de septiembre la piedra arenisca de las canteras de Terrinches por el precio de cuatro reales cada vara.


El puente sufrió varias riadas y reparaciones pero fue sólido durante años. Aún resisten sus restos pese a la bravura del Guadalmena y su abandono"

Juan Carlos Gómez Macías.





Concluida la visita, me alejo con la nostalgia que imprimen estos enclaves a donde hubiera querido trasladarme a aquel lejano siglo XVI y haber sido espectadora de la rehabilitación de este magnífico puente. Mientras no nos roben las ganas de soñar seguiremos el rastro de la añoranza.


27 de agosto del 2017.


Me permito dejar unos versos de Unamuno, porque una sigue creyendo que los puentes, las norias, los cortijos...,esa amalgama de ruinas entrañables, también tienen su "alma"

"Me destierro a la memoria,

voy a vivir del recuerdo.

Buscadme, si me os pierdo,

en el yermo de la historia..."


Imprescindibles:

-"Los topónimos de Albaladejo" de Juan Carlos Gómez Macías.

-"Andrés de Vandelvira en La Mancha" de Enrique Herrera Maldonado y Juan Zapata Alarcón.

-"Un mapa de la Sierra de Segura en la Guerra de la Independencia (1809)" de Carlos Javier Garrido García.



Y como "obra maestra", os dejo el enlace a un excelente trabajo de mi amigo Miguel Mesa, sobre los puentes del mejor arquitecto del Renacimiento, solo quiero que recordéis que este "Puente Nueva" fue el primero donde intervino, lo veréis al final de este artículo.

Chilanco Elías: "Los puentes de Andrés de Vandelvira en la provincia de Jaén"


8 comentarios:

  1. Enhorabuena por un reportaje tan completo. Los restos tienen alma y te están muy agradecidos por volver a darles voz. Un abrazo

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    1. El alma de los restos es lo que crece para transformarse en inquietudes. Gracias, amigo.

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  2. Buenas días amiga Rosa, en primer lugar darte las gracias por poner el enlace a mi blog, y de camino decirte que lo de “obra maestra” es un poquillo de exageración por tu parte...pero fin, aunque sea por amor propio y se me suban los colores, me gusta la expresión. No obstante se te olvida decir que gracias a tu audacia, más bien a lo intrépida que fuiste por andar por el cauce de un río, pude descubrir esta maravilla de obra de ingeniería civil, que dio origen a la publicación de mi blog a la que haces referencia, así que el trabajo es autoría de los dos. Además, que bien te expresas hasta llegar al puente !Qué envidia! Gracias por recordarnos esta maravilla a los mortales. Un abrazo de tu amigo Miguel.

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    1. Es una obra maestra hecha por vosostros dos, recompusisteis un puente en ruinas y así pudimos verlo tal como lo vio Vandelvira, ¿se puede pedir más? Gracias, un abrazo.

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  3. Un placer, como siempre, leerte y seguir descubriendo lo que nos muestras con tu capacidad y sugerente mezcla de ratón de biblioteca y e investigadora de campo. Gracias.

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    1. En camino voy de seguir encontrándome con los tesoros que guarda cada tierra, la capacidad de verlos está en la mano de cada uno de nosotros, yo solo me dejo seguir por la intuición, muchas gracias, un abrazo.

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  4. Bueno Rosa,como tú siempre me dices por Dios no hay prisas, pues me he relajado no he podido antes hacerte tu comentario que te mereces, mi enhorabuena una vez más, por la entrada tan bonita que has hecho de Albaladejo, y con ese toque al final de versos de Unamuno muchas gracias un abrazo.

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    1. Solo intento que veáis lo que yo veo y como consecuencia, cada uno, saque sus propias conclusiones, una de ellas podría ser, cuando sea posible, salir de ruta y apreciar, como se merece, este Campo de Montiel, gracias, un abrazo.

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