domingo, 29 de marzo de 2026

APROXIMACIÓN A LA ARQUITECTURA DE LA PIEDRA SECA EN EL CAMPO DE MONTIEL.

 



"Distribuido en terrazas que se sustentaban en laboriosos bancales, levantados con la técnica de la piedra seca o a hueso, sus paredes luchaban por sujetar la vida vegetal a la pendiente del cerro mientras suministraban un mínimo y mísero sustento a la precaria economía familiar..."

José María Cantarero Quesada.

Blog: El Cotanillo.



El Finojo (Terrinches).


Se preguntarán ustedes qué es la piedra seca, y lo cierto es que solo tienen que mirar a su alrededor, no solo en el campo, también por el pueblo, para ir redescubriendo esos muros, (no solemos fijarnos en lo que tenemos más cerca), cuyas piedras permanecen imperturbables al paso del tiempo sin argamasa alguna. Es el arte de la piedra seca, un museo vivo al aire libre. No nos hará falta sacar entrada.

Quisiera darle visibilidad a este admirable trabajo que hicieron nuestros antepasados y que aún algunas personas siguen practicándolo. Con las diferentes piedras que el terreno les ofrecía fueron construyendo bombos o cucos, cortijos, norias, corrales para el ganado, muros para separar, muros para sujetar...y si nos remontamos a la prehistoria veremos esos magníficos paredones que han resistido siglos, esos muros que hoy sirven para delimitar parcelas y que gracias a los actuales propietarios se mantienen como una parte integrante del paisaje, un recuerdo más adherido a la Historia. Imagino un pasado muy remoto en el que se fraguaron esas ideas-necesidades, luego los tiempos fueron aportando nuevas oportunidades en forma de cultivos que se introdujeron, como el olivo sin ir más lejos. ¿No se han fijado en esas hormas que acompañan al paisaje entre hileras interminables de olivares?

Como base, introducción y aprendizaje, les voy dejando datos extraídos de un interesante artículo de Darío Moreno Ortega: "La piedra seca" (Ojos de la Tierra).

La piedra que, en exceso había en el campo, se iba amontonando en los majanos que posteriormente sería usada como cantera para las futuras construcciones.

"El arte de la piedra seca, su conocimiento y técnica en varios países europeos forman desde 2018 parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad"

Podemos ver diversas disposiciones en la colocación de las piedras: 

1. Forma aleatoria: "Cuando las piedras son de diferentes tamaños y se disponen sin ningún ordenamiento".

2. Enripiada: "Los muros aparecen con pequeños trozos de piedra y/o teja con o sin mortero para calzar las piezas de mayor tamaño".

3. En hiladas: "Los tendeles (cuerdas horizontales utilizadas para alinear hiladas de ladrillos/piedra) están nivelados dando la sensación de hileras regulares".


Pero vayamos a la práctica, a ese trabajo de campo que nos permite la observación directa. Como un catálogo que dejo abierto por el momento, para ir incorporando lo que he visto a lo largo de tantos años de caminos y rutas, les dejo con imágenes para aprender, para reconocer. Esta entrada les parecerá un ofrecimiento al saber, no, se trata de un llamamiento para que intentemos no perder esta línea que nos une al pasado. Las abundantes hormas que observaremos a partir de ahora puede que las vean de otra forma. Aconsejen que las mantengan, que no permitan que caigan. 

Siempre estaré sumamente agradecida a lo que nuestros antepasados nos legaron.


ALBALADEJO:


Como ejemplo: En el camino del Santo. Se trata de muros construidos en forma aleatoria.


ALMEDINA:


Junto a la Covatilla. Aleatoria.



"Charco de las Campanas" (presa o puente). De forma en hiladas.




Camino al puente romano. Enripiada.




Muro en zona de decantación. Aleatoria.




Noria. En hileras.




MONTIEL:


A partir de este cortijo, con este formidable muro que lo rodea, les toca a ustedes divagar y admirar.




He sacado de la "memoria" de mi cámara esta imagen para que veamos como el acúmulo de piedra servirá para el mantenimiento de muros.

Castillo de Montiel.




Cortijo.



PUEBLA DEL PRÍNCIPE:


Muro en El Moral (yacimiento de la Prehistoria).




Uno de los muros que delimita las parcelas en las huertas de Mairena.

Probable origen árabe.




Restos de un antiguo cortijo, junto a Mairena.




Cortijo en la Pizorra Peláez. Observen la característica de esta piedra que inunda, literalmente, este terreno.




Muro de antigua fábrica de aceite.




Chozo en las huertas de Mairena.




Chozo en lo alto del monte Yesero.




Muros, de una extensión considerable, en lo alto del monte Las Cabezas.



TERRINCHES:


Muro en el camino Real de Andalucía.




Muro junto a unas canteras romanas.




Con qué facilidad nos encontraremos estos maravillosos muros en el campo.




En el monte Cabeza del Mijo (de la Edad del Bronce)



TORRES DE MONTIEL:


Fuente de la Taina (de origen árabe).




VILLAMANRIQUE:


En este cortijo en el paraje de Zahora, cercano al camino Real de Andalucía, podemos comprobar como a la derecha quedan restos del revoco que se les hacía.




Castillo de Montizón. Sin palabras.



VILLANUEVA DE LOS INFANTES:


Este muro es uno de los más bellos que he visto, rodea este cortijo.




Otra maravilla que se pierde.



Casas de Canillas.




Otra obra de arte.

Continuará...



Todo esto que les he dejado, (al que le faltan muchas más fotografías)  ha surgido tras lo que sigue a continuación. Mi amigo José María Cantarero, creador de relatos históricos con toques nostálgicos, me envío el programa de unas jornadas en la que la piedra seca será la protagonista. Así que si la inquietud por saber ha prendido en ustedes, acérquense por Baños de la Encina, uno de los pueblos más fascinantes de mi querida y añorada Jaén










Esta entrada, inacabada, se la dedico a mi amiga Ana Quijano, por su sensibilidad hacia todo lo relacionado con el campo.


sábado, 21 de marzo de 2026

"EL ORIGEN DE LOS CORTIJOS MANCHEGOS" DE SALVADOR CARLOS DUEÑAS SERRANO

 



"Crecemos con sueños en nuestros ojos y canciones en nuestros labios, y descubrimos luego que la vida no es lo que pensábamos que sería. Y luego, descubrimos la nostalgia"

Gabriel García Márquez.




"Los inalcanzables horizontes de la interminable llanura que, aparentemente todo lo exponen al primer vistazo del transeúnte, esconden como sorpresas para el explorador, todavía hoy, infinidad de edificaciones en mitad del campo, habitadas por la historia, ya sea en ruinas o en buen estado. Donde la tradición delata en cada uno de sus detalles el paso de diversas culturas, y el trabajo de miles de brazos.

Cortijo, quintería o casilla. Han servido para denominar una forma de hábitat disperso en la mitad meridional de España. Significando el cortijo, el sinónimo más extendido que mejor identifica tanto en Andalucía como en Extremadura o La Mancha, una gran construcción en el centro de una finca dedicada a la producción agropecuaria.

Paseando la vista por los páramos del Campo de Montiel, los cerros del Campo de Calatrava, las cañadas del Campo de San Juan o la colosal planicie manchega, encontraremos en cada uno de sus sitios, lugares y parajes edificados con sus correspondientes antecedentes culturales de los actuales cortijos que hoy sirven de fincas de recreo para actividades turísticas o cinegéticas, felizmente rehabilitados.



A la vez no faltan infinidad de ruinas que poco a poco van regresando a su origen de materias primas obtenidas del entorno para edificar ese necesario cobijo que acortara la distancia al pueblo y delimitara el espacio de refugio tan necesario para los habitantes del campo. El arrendatario que entregaba la quinta parte de la cosecha al propietario de la finca, llamado quintero y por tanto, morador de una quintería. Muy distinto del propietario de una quinta. Fincas de recreo nacidas en el entorno de Madrid, equivalentes a los Reales Sitios y a imitación y semejanza de los palacios del rey, servían a la nobleza a menor escala y proporción, como fincas de recreo y caza, además de producción agrícola.



Tanto el cortijo como el paraíso, poseen el don de delimitar un espacio cercado para uso privado. Los paraísos más antiguos nacieron con el inicio mismo de la civilización, en Persia y Mesopotamia. Tanto es así, que hoy nos cuesta entender dicha palabra disociada de un jardín del Edén o un lugar perfecto en la naturaleza.

Algo similar ocurre con el cortijo. Que sirvió para marcar un pedazo de terreno donde edificar ese imprescindible sitio para albergar utensilios de labor y alojar a sus moradores. Cuyos orígenes más remotos en esta parte del Mediterráneo, los encontraremos en las opulentas e industriosas villas romanas, dueñas y señoras de los latifundios por antonomasia.

Con los árabes y sobre todo con Al-Ándalus, muchos latifundios romanos se transformaron en alquerías o pequeños núcleos de población rural, que sobre todo en Levante y parte oriental de Andalucía, fueron evolucionando a muchos de los cortijos actuales.


Aquí en La Mancha, además de las evidentes huellas romanas y musulmanas, lo que más determinó la posición actual de los cortijos contemporáneos fueron las órdenes militares, propietarias de toda LA MANCHA hasta no hace mucho. Por medio de castillos y cortijos fortificados, fueron colonizando y conquistando el territorio hasta estructurarlo y administrarlo al principio de la Baja Edad Media como grandes dehesas, cañadas y veredas de gigantescos rebaños que hicieron posible su poderío y riqueza a través de la lana.


Con el agotamiento de las órdenes militares y la extension paulatina de la agricultura comenzaron a surgir nuevos latifundios propiedad primero de la nobleza y luego de la burguesía que a finales del XVIII y principios del XIX, impusieron el cultivo del cereal. Necesitando de enormes infraestructuras agrícolas con la edificación de grandes cortijos donde albergar el gran numero de jornaleros, animales y aperos. Además de la residencia del propietario.




El último paso en la evolución del asentamiento del cortijo manchego fue de aspecto meramente utilitario más que productivo representativo o de recreo. Se trata de "la casilla". Construcción característica de la llanura manchega. Elemento arquitectónico que como casi todo, surgió de la necesidad, y posee la 
inadvertida virtud de haber creado Racionalismo sin saberlo.

Los libros de texto nos dicen que fue Le Corbusier. Pero yo veo muy claro que fueron, al menos uno o dos siglos antes, los labriegos manchegos. Haciendo uso de esa inteligencia natural para solventar una necesidad. Utilizando materiales del entorno, adaptándoselos al medio y a la escasez de recursos. Limitando el espacio a la racionalidad de la más elemental escala humana. Resolviendo en el espacio más elemental todo cuanto precisaban.

Así pues, si puede definirse o identificarse como vernácula, propia u original un elemento o edificio que defina por sí mismo la arquitectura manchega, esa es "la casilla". Hoy llamada cortijo en casi todas partes, por encontrarse en mitad del campo en cada una de las fincas o parcelas que se sirven de su uso como almacén de aperos y cobijo del labrador.



En ellas se aprecia con virtuosismo natural, lo mejor de las construcciones adaptadas al medio. Que deben figurar como elementos a proteger del patrimonio cultural humano. Pues definen por sí mismas la esencia de la arquitectura manchega. Funcional, utilitaria, práctica, sencilla, humilde, natural, elegante. Libre de todo complemento decorativo. Totalmente al margen de espacios que no respondan al mas estricto interés del uso cotidiano. Líneas rectas. Dimensiones tan humanas como el propio tamaño de hombres y animales. Una simple chimenea y dos poyos para cocinar y dormir, junto a una cuadra para animales y aperos. El Racionalismo en su estado más originario. Nacido en LA MANCHA sin conocimiento de sus inventores.


Este es el valor más incalculable y universal del cortijo manchego. Surgido de la opulencia romana, el pragmatismo árabe, la necesidad agrícola y el sentido común del ser humano.

Una edificación tan sencilla que siempre ha sido infravalorada como un simple almacén circunstancial. Cuando en realidad es fruto de milenios de adaptación al medio. Y medio de vida para la esencia de La Mancha.



La casilla manchega: el auténtico cortijo manchego. Seña de identidad y motivo de orgullo como una de las grandes aportaciones del ser humano a la arquitectura universal. Como siempre con esa humildad tan sazonada de complejos de los manchegos. Un valor menospreciado y olvidado por nosotros mismos"


Salvador Carlos Dueñas Serrano.


Artículo en "Saber Sabor por La Mancha"


Las fotografías que acompañan al artículo de Salvador me han ido ofreciendo, a lo largo de estos años, que la visión constructiva de la Mancha se asemeja en gran medida a la de mi tierra, Jaén. 

Me perdonará el lector que solo haya incluido imágenes de las mal llamadas "ruinas", (aunque algunas les parezcan que no lo son pero todas ellas han sido desvalijadas, privadas de puertas que puedan frenar la insidia), pero es la única forma que barajo para dar visibilidad a estas entidades que se pierden, sin ninguna compasión, a lo largo y ancho de nuestro país. ¿De qué me serviría mostrarles los cortijos reconstruidos, los nuevos, los que se amparan tras vallas interminables, los que tan apartados de los caminos nunca alcanzaré a ver? A mí llévenme a unas ruinas para que las vaya reconstruyendo con las artes de la imaginación.

El buen artículo de Salvador me ha traído de nuevo la nostalgia por los años, demasiado breves, compartidos con mi madre. Crecer escuchando como su infancia se desarrolló en un cortijo andaluz. La añoranza nunca la abandonó y siempre soñó, hasta sus últimos días, en regresar a esa pequeña parcela donde el mundo se detenía cada día, a esas paredes encaladas, al fuego encendido, a la inmensidad del campo y a la espera de ver correr los arroyos estacionales. A la fuente, lejana, para ir a llenar los cántaros, distracción y trabajo compartido. Allí el tiempo no se medía por los pasos dados, si no por las emociones.

Es por eso que cuando la nostalgia nos acecha, nos apunta con el dedo, nos engulle y cambian las tornas a la desazón, el que artículos como éste nos devuelven el interés por los cortijos y nos hacen reflexionar en que lo que vemos ahora, de pasada, fue el extenso relato de estas gentes que, en palabras de mi madre, eran felices porque no conocían otra cosa, porque puestos a comparar nadie sabría que puerta nos abriría al futuro, y que como ahora, los tiempos se repiten en añoranzas a la par que en penas.

Salvador no solo es alcalde de la preciosa Fuenllana, también escribe con innegable habilidad y talento, tal como un investigador enamorado de las llanuras que no tienen límites, de los horizontes donde la luz al atardecer se vuelve de un rojo manchego. Un pueblo es el resultado de un diálogo entre todos los que lo quieren, el llevar a buen puerto un sueño que se puede hacer realidad. Qué maravilloso sería que lo que ha ocurrido en Fuenllana se contagiara a más localidades. 

Se acerca la Semana Santa, acepten un consejo y piérdanse por el entramado diáfano de sus calles, de sus numerosas plazoletas engalanadas de estatuas y flores...Acérquense a su lavadero de las Monjas, no he visto nada igual; al castillo-iglesia de Santa Catalina, al convento tan ligado a la figura de Santo Tomás de Villanueva, su antiguo puente sobre el arroyo Tortillo, la fuente que da nombre al pueblo o la Verjilla,...Lean los azulejos que detallan la historia de esta localidad, busquen el callejón de la Puerta del Corral donde el tiempo se detuvo...Aléjense por el camino al cementerio, por el de sus ermitas...Diríjanse hacia Infantes por la Vereda del Cura y, cuando echen la vista atrás, den rienda suelta a los sentimientos, porque regresar tiene más connotaciones que el hecho de partir, así, Fuenllana se quedará en sus retinas, como un lance que te alcanza directo al corazón. Para mí, sigue siendo el pueblo más hermoso, más auténtico, de todo el Campo de Montiel.



lunes, 16 de marzo de 2026

"HOSPITAL DEL POBRE DE TORRE DE JUAN ABAD" DE FRANCISCO PARRILLA GINÉS.

 



"Uno de los extremos más necesarios y más olvidados en relación con esa novela llamada Historia, es el hecho de que no está acabada"

G.K.Chesterton.



"La Torre de Juan Abad era una de las localidades de la Orden de Santiago, esta Orden desde su bula fundacional, confirmada en 1175 por el Papa Alejandro III, contempla que los santiaguistas deberían dedicar especial atención a huéspedes, pobres, ancianos y enfermos y por ello recibirían indulgencias a cambio de limosnas.

Nuestra localidad era un lugar importante conocido por su ubicación en el CAMINO REAL que comunicaba la Mancha con Andalucía. Por aquí pasaban muchos peregrinos y viajeros pobres que se alojaban en nuestro Hospital creado a tal fin.

A finales del siglo XV, el edificio de nuestro Hospital era pobre y no estaba adecuado para cumplir con sus funciones. En 1511 "está muy maltratado", sin embargo, poco a poco se fueron realizando mejoras, acondicionando el edificio de forma adecuada, y sus camas estaban "limpiamente aderezadas".

En el año 1494 la Torre de Juan Abad tenía pocas calles y pequeñas si tenemos en cuenta que tenía 52 vecinos, en 1515 contaba con 85 vecinos y en el 1631 con 572 vecinos.




DONANTES DEL HOSPITAL. 

Según consta en las RELACIONES TOPOGRÁFICAS DE 1575 DE FELIPE II, en el interrogatorio de las cincuenta y siete preguntas, que sirvieron de base para las respuestas de los pueblos y villas, como la de nuestro pueblo,  contestaron JUAN MEXIA y FRANCISCO MORALES "EL VIEJO", vecinos de nuestra Villa, nombrados por el Concejo como las personas más cualificadas para responder a las mismas, en el apartado 54, a la pregunta sobre los HOSPITALES y OBRAS PÍAS que hay en TORRE DE JUAN ABAD y las rentas que tiene, y lo que valen, con los instituidores de ellas, respondieron: "Que en esta villa hay un hospital para recogimiento de los pobres pasajeros el cual dejaron MARI LÓPEZ LA VIEJA y BERNAL SÁNCHEZ, difuntos, el cual es de muy poca renta; y que cada año se reparten por obra pía veinte y tres ducados en paño para vestir a los pobres que dejó los diez  doña MARÍA BERNAL y la de PEDRO SÁNCHEZ DEL PINO otros diez y tres ducados PEDRO DE GUATAS, y se reparten".


EL EDIFICIO. 

Estaba en la calle que llaman del Hospital, lindando con tierras de DON JOSEPH BORDALLO y ANA GONZÁLEZ vecinos de esta Villa y con la calle del Olmo.


SU DISTRIBUCIÓN.

 Era la siguiente: Se entraba por el patio, a mano derecha había un portal, por el que se accedía a una cocina, que contaba con dos camas y una chimenea, a continuación había una habitación, también con chimenea, y una cámara alta. En la parte trasera se encontraba el corral con su caballeriza.


Hay constancia documental que dicho hospital, aparte de la entrada que tenía por el patio, tenía también una puerta de acceso por la calle del Hospital, cuyo umbral fue reparado, justo debajo del dintel.





ESCUDO DEL HOSPITAL DEL POBRE. 

Sobre su puerta se encontraba EL ESCUDO que mostraba:

-Un tridente (símbolo de la enfermedad).

-Dos veneras (símbolo del peregrinaje).

-Una calabaza ( símbolo del alimento).

-Una cruz (símbolo de la caridad).

Labrado en piedra y en buen estado, se encuentra actualmente alojado en la fachada del número 42 de la calle Francisco de Quevedo, antigua calle de Don Sancho.

Es posible que aprovechando unas obras en el Hospital del Pobre su mayordomo, JUAN MORCILLO GONZÁLEZ, colocara el dintel con el escudo en su domicilio de la calle Don Sancho y el 11 de ABRIL de 1628, siendo QUEVEDO SEÑOR DE LA VILLA, le compró al referido  Mayordomo la casa donde actualmente se encuentra el ESCUDO para unirla a la que ya poseía.



Torre de Juan Abad tiene el privilegio de ser el único municipio del Campo de Montiel, que conserva un escudo de hospital de peregrinos.


FINANCIACIÓN. 

Las tierras que les donaban, se solían arrendar. Como vemos, el Hospital entregó a MARI LÓPEZ y a su hijo LOPE GONZÁLEZ, una haza que se arrendaba por seis fanegas de cebada cada dos años, según el sistema tradicional de cultivo de "año y vez", lo que suponía un ingreso estable.

El cobro de las deudas, en la inspección realizada en 1550 por los visitadores de la Orden de Santiago "fueron informados que algunas personas debían al hospital dineros y cebada", estando entre ellos, JUAN DE ORRES, con treinta y tres reales de seis fanegas de cebada; y MAGDALENA LÓPEZ, mujer de PERO GONZÁLEZ, que ascendía a siete fanegas.

En esta inspección ordenaron reparar la chimenea y un pilar, cuya basa estaba quebrada.




SITUACIÓN ECONÓMICA DEL HOSPITAL. 

Si bien al principio contaba con cuatro camas, en el 1535 solo contaba con dos.


SUBASTA DEL HOSPITAL DEL POBRE.

 Según manifestaron algunas personas mayores de nuestra localidad, el edificio tenía sus muros de piedra y fue subastado en la desamortización, siendo adjudicado a un terrateniente de nuestra localidad.

Un terreno que fue propiedad del Hospital del Pobre, denominado como "QUIÑONCILLO DEL HOSPITAL" situado entre caminos de la Cañada, la Alcaldía de la Torre de Juan Abad lo incautó en nombre del estado el 12 de marzo de 1903"


Francisco Parrilla Ginés.


Fuentes:

-Archivo del Ayuntamiento de Torre de Juan Abad.

-Archivo Histórico Nacional.

-"Fundación y desarrollo de los hospitales en el Campo de Montiel a lo largo del siglo XVI" de Carlos Fernández-Pacheco Sánchez-Gil y Concepción Moya García.


Artículo publicado en el libro de las Fiestas de Torre de Juan Abad del 2024.




Siempre he pensado que un buen investigador no ha de conformarse con lo primero que encuentre y que corra para dar "el cerrojazo" y diga: ¡ya está!. Le imagino envuelto en legajos, manuscritos, artículos, libros...obteniendo el título de "ratón de biblioteca". Pienso que un buen investigador ha de hacerse miles de interrogantes, debe saber dudar, preguntar a los demás y, por encima de todo, escuchar. Debe emocionarse al compartir lo hallado y debe tener un horario de trabajo predeterminado dedicado a su pasión, porque lo que te empuja en esta vida has de cuidarlo. Fuera de su habitación-mundo, podrán florecer cientos de plantas a partir de ahora, cantar los jilgueros, planear los milanos, crecer la luna...pero nada distraerá a nuestro investigador. Su ardua tarea no tendrá fin, porque tal como nos decía Chesterton, la Historia no está acabada. Nuestro buen investigador no necesitará títulos en carreras afines a esta disciplina ni másteres, ni reconocimientos de sus profesores, para nada le servirían. Ascender en méritos es vanidad, en muchos casos, progresar con créditos en sabiduría es modestia. En lo que respecta a nuestro investigador solo le interesa la verdad que está en el origen de las cosas, la verdad que irrumpe, que se intuye, en la imaginación de un niño para afianzar lo que será de mayor. Quizás no nos demos cuenta pero de chiquillos hay un primer momento donde se decide lo que seremos de mayores. Pasará desapercibido para los padres, pero para ese niño será el inicio de su porvenir. A tiempo estamos de hacer impronta en las generaciones venideras. Pongamos unas sencillas tareas: unos minutos dedicados a la lectura, (¡fuera móviles!); otros dedicados al ejercicio de escribir. Otros, al de pensar, al de humanizarse, una inclinación a la solidaridad que nos ofrece el aprender lo que hay de bueno en la vida y a diferenciarlo de lo que nos podrá hacer ruines, de lo que nos afectará, pero no dejemos de conmovernos, eso nunca. Perder la sensibilidad es el primer fallo de nuestra especie. A algunos será la historia lo que les atraiga, pero no olvidemos que la primera asignatura que deben aprobar debe ser la de la Humanidad, con toques de Humildad, de Sencillez y de Conciencia. La vida es nuestra escuela, los maestros y los padres nuestros guías. Así creo que surgió el devenir de este investigador que sigue siendo un niño en la "escuela" de su Torre de Juan Abad.

Decía Benedetti: "Tengo la horrible sensación de que pasa el tiempo  y no hago nada y nada acontece, y nada me conmueve hasta la raíz"

Sin embargo es un alegato a no dejar que pase el tiempo sin hacer nada, a permitir que algo sea lo que nos conmueva. Eso que aconteció y que es necesario sacarlo a la luz, no guardarlo en nuestro interior. Reconociendo el pasado, mejoraremos el presente.

Enhorabuena Paco porque has aprobado todas las asignaturas con nota sobresaliente. Que los años venideros sigan dando los frutos que resurgen de tu pueblo. Que nada te rinda ante la evidencia de investigar.


Nota:¿Cómo seguir a Paco en facebook?

Muy sencillo: parrilatorre.



viernes, 13 de marzo de 2026

LA SOLANA EN EL LIBRO: "TRAS LOS PASOS DE MADOZ" DE BERNABÉ CARRASCO TORRES.

 





"Este municipio, de la comarca de Montiel, es llano y su altura media respecto al nivel del mar es de 786 metros. El núcleo de la población se haya ubicado sobre una pequeña colina. El río Azuer discurre por el límite sur materializando la línea límite entre La Solana y Alhambra. Este río, afluente del Guadiana, entrega sus aguas en las Tablas de Daimiel hoy en proceso de regresión debido a la enorme sequía. Ello también hace que presente en el tramo alto del río la presencia de agua, y un carácter estacional en el resto.

Existen varios arroyos, pero presentan escaso caudal de agua e inexistente cuando la evaporación es alta.

El hecho de que fuese una importante zona de paso de los ganaderos de la Mesta, gracias a la presencia de pastos en la Moheda y la Veguilla, hizo que se creara un asentamiento de pastores nómadas de Soria iniciándose así el origen de la población que al principio solo trata el ganado a invernar, pero poco a poco se iban quedando pastores hasta que se consiguió cien vecinos, lo que proporcionó a La Solana ser villa libre en el s. XV.

La historia de La Solana está estrechamente vinculada a la orden militar de Santiago, así como por ser encomienda aneja a la de Alhambra.



Esta villa presenta gran interés por sus monumentos artísticos. En cuanto a arquitectura religiosa destacamos la iglesia parroquial de Santa Catalina, el convento de las Madres Dominicas, la ermita de San Sebastián, la de San Antón. Y en arquitectura civil la Casa de la Encomienda de La Solana, la plaza Mayor.




En este último lugar encontramos varios edificios antes citados,  como la iglesia parroquial cuya construcción se inició en 1420 y finalizó en el siglo XVI.

Por ello contiene aspectos del gótico tardío, con importantes características renacentistas y barrocas. Es una iglesia de una sola nave con varias capillas laterales. Las bóvedas son estrelladas y separadas por fajones.

En el exterior destaca la fachada y la torre. En el primer encontramos un porche alto con arcos de medio punto. La torre es barroca y es el resultado de una reedificación entre el 1633-1643, ya que se hundió en 1618 y presentaba cuatro cuerpos. Pero un nuevo hundimiento en 1708 destruyó la pared sudoeste. Así la actual torre, con dos cuerpos inferiores de planta cuadrada, se construyó entre 1745-1746. Los cuerpos superiores, dirigidos por otro maestro arquitecto, son octogonales con apilastramiento gigante de orden toscano.

La parroquia de San Juan Bautista de la Concepción se reconstruyó el año 1970, en el lugar que ocupó el templo del Convento de los Padres Trinitarios Descalzos. Esta parroquia se inició en 1624, es de una nave con capillas laterales abovedadas de ladrillo, en media naranja.

La ermita de San Sebastián, declarada monumento en 1982, en pleno barrio de El Santo, fue fundada por don Diego Villegas de Salazar en el siglo XV. Es de planta rectangular, consta de una sola nave y tiene otra adyacente. Es de un temprano estilo gótico y destaca su maravillosa techumbre mudéjar. 

Existieron otras ermitas como la de Santa Ana de la cual hoy no se encuentra ningún vestigio, u otras como la de San Antón, fuera del pueblo, que no muestra ningún interés artístico.


En la actual calle de las Monjas se conserva el convento de las Dominicas fundado a finales del siglo XVI y que todavía está en él una comunidad de religiosas que vive en régimen de clausura.



La Plaza Mayor es de gran interés artístico, en ella también encontramos el Ayuntamiento construido en el siglo XVI, con porches adintelados. El resto de edificios son de dos o tres plantas sobre porches con arcos de medio punto.

La Solana destaca también por su dinámica económica, en lo que se refiere a la economía agrícola, con el cultivo del azafrán y la vid. En la parte industrial destaca la fabricación de hoces de exportación, la industria de la confección, etc"





Superficie: 134,6 km. cuadrados.


Evolución de la población: En 1970 (14.101 habitantes), en 1981 (13.631) y en 1991 (14.130)

En el año 2025 contabas con 15.242 habitantes.

Eres el único pueblo que ha crecido en población. ¡Enhorabuena!



Busquemos datos en los mapas (que me auxilian) por este recorrido por los pueblos del Campo de Montiel:




Pozo de Santa Inés.

"...la dicha villa de la Solana es falta de aguas dulces y saladas, y para beber se provee de algunos pozos dulces que hay a las orillas de la dicha villa y para el gasto demás se provee de un pilar que hay a una orilla del pueblo y de pozos que hay muy comunes y de algunos pozos que hay en casas particulares..."

Relaciones Topográficas de Felipe II (1575)



Pozo del Portillejo.

Nota: Debemos visitar con asiduidad las bibliotecas para mantener el hábito de la lectura, ¡no lo perdamos nunca! Encontré una joya, el libro: "Estampas de La Solana" de Paulino Sánchez Delgado.

Las fotografías en blanco y negro que acompañan a esta entrada pertenecen a él.


Ermita de San Antón.

"...Hay otro voto el último día de cada Pascua de Resurrección; van en procesión desde la dicha villa a la ermita de San Antón y allí dan caridad a la gente, que está de la dicha villa un cuarto de legua..."

Relaciones Topográficas de Felipe II.



"...en el término de la dicha villa de la Solana hay un sitio que se dice que fue 
poblado, un cuarto de legua de la dicha villa, que se dice el Villar de Santo Antón y cerca de la ermita de dicho Santo, que no se sabe la causa por qué se despobló"


Relaciones Topográficas de Felipe II.


-Casas:





Casa de los Pajares, de los Almendros, de la Magdalena, de las Alcabaleras y pozo, de don Julián, de Juan Vicente, de José Santos, de Francisco Cencillo, de Chamorro, de Ferrán, del Pardo, de Regino, de Buenos Aires, del Río, del Cachorro, de Marantona, de Pepa Rosa, del Toconal, de la Balsilla, del Herondo, de los Parrales, de la Campana, de Ambrosio...




"asimismo formó parte del Común de Montiel; en 1575 contaba ya con 3.750 habitantes, aunque sólo disponía de un término de media legua en contorno, por lo que las propiedades de sus vecinos se extendían por el de Alhambra, y consecuente a ello compraron parte de este término incluyendo la aldea de Herondo, en el año 1650"

Corchado Soriano.

Observen la antigüedad de la casa del Herondo, ahí es nada.

El objetivo de todo lo que he ido recogiendo de estos pueblos es que reconozcamos cada casa, cada pozo, cada colmenar, cada molino...como lo que fue, que respetemos esas hermosas ruinas, que se intente, cuando aún sea posible, no dejarlos hundir y que sepamos que los caminos por los que paseamos tienen nombre, tiene un pasado. 


En el mapa del libro aparecen las siguientes casas además. He de buscarlas en otra fuente:





Casa Ambadeno (Ambrosio?) y de la Balsilla. Aquí la casa del Herondo aparece como Lerondo.


Sigamos:

Casa pozo de la nieve.




Los molinos en el río Azuer:


Molino Chico y el de los Álamos.



Molino del Horcajo. 

Y en los límites, fuera: El de los Moros y el de las Peñas.

"A los veinte y dos capítulos de la dicha instrucción se responde que en la dicha ribera del río Azuer hay molinos y batanes los cuales son de personas particulares de la dicha villa de La Solana y de otros pueblos de la comarca, y que solo los señores de ellos se aprovechan de ellos..."

Relaciones Topográficas de Felipe II.



Molinos de viento.

Si han ido leyendo lo expresado en cada pueblo, (hoy La Solana cierra este hermoso capítulo-recorrido por el Campo de Montiel) ,también Castellar de Santiago contó con un molino de viento, La Solana con dos.


Mi compañero de viaje durante el extenso recorrido que hay marcando este blog, (además del libro de F. Javier Campos de las Relaciones Topográficas de Felipe II), ha sido: "Avance de un estudio geográfico-histórico del Campo de Montiel" de Corchado Soriano.

De él extraigo lo siguiente:

"...y asimismo, dos molinos de viento existían en las afueras del pueblo, a mano derecha del camino real a Argamasilla, casi los únicos que se registran en todo el Campo de Montiel"



Colmenar de Briones.

Chozo y corrales de don Pedro Ocaña.

Choza de Velasco.



Los caminos:

"...que la dicha villa está en camino real y pasajero de la Andalucía, por la salida de el Puerto Muladar de sierra Morena, para pasar a La Mancha y pueblos del Marquesado de Villena"

Relaciones Topográficas de Felipe II.





Camino del Molino Chico de las Monjas, de la casa de Gazparucho, del Pozo de los Carneros, del Toconal, de los Arbadinales, de Membrilla (me encuentro con dos), de Manzanares, de San Antón, del Pocito, de Peláez, de Toledo, de la Cañada de la Trompa, de las Chimeneas, de Argamasilla y Camino Real a Argamasilla, de la Atalayuela, del Jardín, de Santa María, de las Cruces, del Tobillo, del Chaparral, a la Moraleja, Alto a Alhambra y Camino Bajo, de las Veredas, del Macho, a Infantes, del molino del Horcajo, de la Casa del Cachorro, de la Casa del Río, del molino de los Moros, a San Carlos del Valle, del Blanquillo, de Triviño, al molino de los Álamos, de Renañes, de Portillejo, de Rubiales, de la cantera de Jorge, de Canto Blanco...

Senda de la Cruz del Rayo...


"Varios antiguos caminos cruzan el término, entre ellos el de Toledo al Campo de Montiel y Andalucía, que viene por la Venta Quesada y los Pozos del Ciervo, el de Ciudad Real a Alicante por Membrilla, Solana y Ruidera, el camino de Membrilla a Montiel, y el de las Carretas, reminiscencias de antiguas vías"

Corchado Soriano.





ANEXO:

Callejero del 1885:


Calle de Alhambra, de Manga-capote, del Cristo del Valle, de la Concepción, de la Feria, de Veredas, de Lanas, de Manos de Oro, de Garridas, del Hondillo, de la Pardica, de Brazo?, de la Cárcel, Vieja, de D. Jorge, de la Puerta del Sol, de la Encomienda, de Cabello, de la Fuente.

Callejón del Cieno.

Rasillo de Antón Díaz.

Plaza y fuente de Santa Ana.

Plaza y Pozo Nuevo.

Horquillo.

La Lonja, pozo...


Me encamino al callejero actual para encontrar qué calles conservan su anterior nombre:

Calle Lanas, Cristo del Valle, de la Encomienda (plaza), Fuente, Pardica, Cárcel Vieja, Feria, Concepción, Santa Ana la Vieja...


Nota: Pido disculpas por compartir las mismas fotografías entre esta entrada y la de "La Solana más allá del azafrán" Confío en poder regresar a este bellísisimo pueblo para recorrer sus calles, visitar sus ermitas, llenarme de impresiones que posteriormente queden depositadas en este blog.